martes, 8 de agosto de 2017

El gorrión - Ecos del Rocío



(Para siempre, 1999)

- Me encontré una gorriona se enamoró de mi.
Y se enamoró de mí, yo de oro le hice una jaula y se quería salir,
como el que coge un tesoro yo lo guarda yo la guarde para mí.
Por las cosas de la vía, me dio por pegarle un día, cogió la puerta y se fue,
que daño yo no le haría que nunca quiso volver.

- Yo tenía que haberme muerto con la mano levanta.
Con la mano levanta que una mujer es mi madre y la tengo en un altar,
si llego a ver que le pega mi padre no lo podría perdonar.
Abre la jaula y ya sabes, si ella es mujer que vale solita ha de volver,
que una mujer no es de nadie, si ella no lo quiere ser.

- Una maceta florida yo puse en un pedestal.
Yo puse en un pedestal, con el tiempo llego la sequía y la deje de regar,
a la fuerza la quise florida y se acabo de secar.
Mi condición miserable me hizo ver cada tarde que por yo traerle el pan,
lo mío era la calle y lo suyo el delantal.

- Amiga, suéltate el pelo que no te pegue otra vez.
Que no te pegue otra vez, rompe ya la sentencia del miedo que si naciste mujer,
mientras tengas los pies en el suelo eres lo mismo que el.
Por las cosas de la vía, la jaula sigue vacía hoy tengo que comprender,
que yo solo la quería por que era una mujer.

- ESTRIBILLO –
Que un hombre tiene que ser,
buen compañero o marío y vestirse por los pies,
de que estar hecho el tío que le pega a una mujer.